domingo, 2 de marzo de 2014

MARTHA LILIA Y EL CULTO A SU EGO

Pese a los grandes donativos que recibe el DIF para la Casa del Árbol, los internos carecen de muchas cosas esenciales, su incapacidad ha generado la politización y la casi criminalización de actos sociales, de simple beneficencia o apoyo humanitario, es lamentable la nula capacidad de respuesta administrativa, por eso se condena el abandono, la desidia y el nulo interés que tiene para resolver los problemas que aquejan a los ancianitos


Juan Ramos Zurita
    Llama la atención que un día sí y al otro también se conozca una pifia política del gobierno del Cambio Verdadero, por ello quienes les depositaron su confianza son los primeros decepcionados de la carencia de resultados, escasez de talentos y la ausencia de sensibilidad que son el común denominador.
    Tenemos el caso de un grupo de donantes que se presentó en el asilo Casa del Árbol en Villahermosa, para entregar donaciones en especie de particulares y para celebrar con los abuelitos el día del amor y la amistad, que fueron dramáticamente rechazados por los funcionarios de ese lugar con argumentos tan falaces como que estaban afectando las actividades diarias y que no se puede ingresar sin previa cita, es decir, que los donantes deben pedir una cita para presentarse a donar y además llevar un oficio en el que piden permiso para hacerlo.
    Por ello desde las diez de la mañana hasta las tres de la tarde todo lo que llevaron tanto la comida, pasteles, refrescos, artículos de higiene, pañales, zapatos, toallas, ropa y zapatos estuvieron apilados en la entrada del lugar.
    Cabe resaltar que en el 2013, este mismo grupo de personas estuvieron en dos ocasiones y otra más en este mismo año, precisamente el seis de enero, ocasión en que les llevaron roscas, chocolates, los payasos de la risa y estilistas para cortes de cabello y se pudieron percatar de que tenían carencias como zapatos, toallas y otras cosas más.
    Lo más indignante fue que ninguno de los funcionarios salió a atenderlos o a decirles que no los podían atender, pero, si llamaron a seguridad pública, llegando varias camionetas repletas de policías, ya que los burócratas del asilo se quejaron de que los donantes estaban afectando las actividades del asilo.
    Pasando las tres de la tarde se presentó el inepto burócrata de la secretaría de gobierno, Roberto Mendoza Flores, quien en ocasiones titubeante, otras tajante, casi colérico pero, siempre tembloroso, en ningún momento pudo contestar los cuestionamientos que se le hicieron, sobre todo porque la competencia de recibir los paquetes es de la Casa del Árbol y no de la Secretaría de Gobierno, lo que refleja falta de oficio político e ineptitud de esta administración.
    El mediocre funcionario del gobierno estatal en todo momento negó que las autoridades hayan enviado las patrullas y por fin accedió a que se recibieran las donaciones para lo cual ambas partes firmaron un documento como constancia.
    Con respecto a ello el DIF estatal emitió un boletín en el que se señaló que por seguridad y bienestar de los abuelitos no se puede ingresar a la Casa del Árbol, que en una visita anterior recibieron galletas y chocolates, descompensando a quienes padecen alguna enfermedad crónico degenerativas como la diabetes, quienes llevan una dieta especial, señalando esto en alusión al pastel, tamales y refrescos con que se conviviría con los asilados.
    Es lamentable la nula capacidad de respuesta administrativa, seguimos con el mismo esquema errático, un cínico manejo mediático con información tendenciosa e irresponsable, se olvidaron de sus compromisos, utilizan prácticas y costumbres que dijeron no iban a ser parte de este gobierno, ya que quienes están en el asilo son personas que no tienen donde vivir, y aunque sus necesidades básicas son atendidas, sufren abandono por haberse convertido en infuncional y no tienen a nadie que los visite.
    Si estos insensibles burócratas tuvieran sentido común hubiesen aceptado lo que les convenía a los ancianos y dejado pasar a los visitantes para brindarles un poco de alegría, por eso se condena el abandono, la desidia y el nulo interés que tiene Martha Lilia López Aguilera, titular del DIF estatal para resolver los problemas que aquejan a los ancianitos.  
    La miopía política es preocupante pues ha hecho que las dificultades crezcan exponencialmente a causa de la propia negligencia, la improvisación y de la inexperiencia de quienes se olvidaron de sus compromisos.
    Ahora bien en la misma página del DIF estatal hay una nota en que se destaca que la presidenta del Consejo Ciudadano Consultivo del Sistema DIF Tabasco, Martha Lilia López Aguilera agradeció a la coordinadora del grupo voluntario del TSJ, Alicia Berezaluce de Priego, quien junto con las damas voluntarias, le hizo la entrega simbólica de un cheque por 180 mil pesos, para contribuir a mejorar la calidad de vida de los residentes de la Casa del Árbol, así como también entregaron una silla de ruedas, una andadera y una cama.
    En tanto que Ana Karina Martínez Pérez, coordinadora del voluntariado del COBATAB entregó dos mil 300 paquetes de pañales que obtuvieron a través de la Gran Carrera Atlética.
    Entonces independientemente de todo lo comentado anteriormente, es palpable que no querían recibir los donativos por varios motivos.
    El primero, por el protagonismo de Martha Lilia, que no estaba presente para tomarse la foto.
    El segundo, porque los donativos le parecieron escasos y no había nada en efectivo.
    El tercero, porque se les descubrió que pese a los grandes donativos que recibe el DIF para la Casa del Árbol, los internos carecen de muchas cosas esenciales.
    Esto es una muestra más de que la administración estatal no brinda atención adecuada a los grupos vulnerables del Estado, por lo que el pueblo ya está desesperado del cinismo con que abusan del uso de los recursos públicos a placer, decepcionado de confiar y caer en manos ineptas pero sobradas de prepotencia,  que se olvidan que están para servir y no para servirse, decepcionado porque se encuentran las viejas prácticas que evidencian un trasfondo mayor. 
    Martha Lilia debe dejar a un lado el culto a su ego ya que su incapacidad ha generado la politización y poco faltó para la criminalización de simples actos sociales de beneficencia o apoyo humanitario.


Publicado en la edición 499 de la revista política Suceso de fecha 26 de Febrero de 2014
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